Turritopsis Nutricula – La Invasión de las Medusas Inmortales
Escrito el 3 de marzo del 2009 por Carlos Roda
Archivado en la categoría: Ciencia y Naturaleza

Hace varios días un post publicado por mi estimada amiga Jenny en su muy recomendable blog Mi Ventana, acerca de unas carabelas portuguesas que unos pescadores habían encontrado en el puerto de Málaga, y que también hicieron acto de presencia el pasado año en las playas asturianas, me recordó una noticia que saltó a los medios de comunicación hace unos meses y que ahora ha vuelto a la actualidad con información más detallada, y que por su enorme interés científico, voy a hacerme eco en el blog. Me refiero, para asombro de los más incrédulos a: la invasión de las medusas inmortales. Esto que a priori puede parecer el título de una película de ciencia ficción de serie B de los años 50, es totalmente cierto. Y si no me creéis, leed pues, la increíble pero verídica noticia:
El invasor es una pequeña medusa, un hidrozoo de apenas medio centímetro de longitud, pero con una característica que la hace única entre todas las criaturas del reino animal. De hecho, de una forma que la Ciencia aún no ha logrado comprender, la medusa Turritopsis nutricula es inmortal.
A diferencia de las demás medusas (y por supuesto, del resto de los animales) la Turritopsis nutricula no muere tras alcanzar su estado adulto, sino que es capaz de rejuvenecer, de regresar a su forma juvenil y repetir su ciclo vital hasta alcanzar una segunda madurez… y una tercera, y una cuarta, y así hasta un número de veces que es, según los científicos, potencialmente infinito.
La Turritopsis nutricola es capaz de conseguir esta proeza porque ha descubierto la manera de modificar sus células una vez éstas se han diferenciado. Y de hacerlas retroceder a fases anteriores a su especialización. Se trata de un fenómeno llamado transdiferenciación que se puede ver, por ejemplo cuando un órgano dañado regenera sus tejidos. Sin embargo, para esta especie de hidromedusa el proceso es algo corriente en su ciclo vital.
En pruebas de laboratorio, el cien por cien de los ejemplares de T. nutricula analizados han madurado y vuelto a la juventud decenas de veces, sin perder en esos cambios ni una sola de sus características o capacidades. Los investigadores tuvieron que llegar a la conclusión de que la muerte orgánica es algo que en esta especie, sencillamente, no sucede.

La existencia de esta excepcional criatura se conoce desde hace más de una década. Desde los años noventa la especie ha sido sometida a análisis genéticos y biológicos de todo tipo para intentar arrancarle, sin éxito, el secreto de su inmortalidad. Pero la voz de alarma no fue dada hasta el pasado verano por la bióloga Maria Pia Miglietta, de la Pennsylvania State University, quien precisamente a causa de una serie de análisis genéticos realizados a decenas de ejemplares de la medusa, se dio cuenta de que la especie, originaria de los mares del Caribe, se había extendido prácticamente por todos los océanos del mundo a modo de una invasión silenciosa, lenta, invisible, pero no por ello menos real.
Lo que es capaz de hacer esta medusa, afirma la investigadora, “equivale a una mariposa que pudiera volver a convertirse en una oruga”. En sus análisis, Miglietta comparó el ADN mitocondrial de ejemplares de Turritopsis recogidos en Florida y Panamá con otros procedentes de otros lugares del mundo y que habían sido recolectados durante investigaciones anteriores.
Y fue al hacer esta comparación cuando se encontró con la sorpresa de que determinadas secuencias genéticas se repetían en ejemplares obtenidos desde Panamá hasta Japón. En quince de ellos, procedentes de ambos países y de las costas españolas e italianas, las secuencias eran idénticas. La existencia de este patrón implica una extraordinaria facilidad de movimiento. Y los investigadores creen que esa facilidad, igual que la de muchas especies marinas invasoras, procede de las bodegas y los tanques de lastre de los barcos que navegan por esas aguas.

Los expertos en la materia se siguen rompiendo la cabeza en intentar descubrir el procedimiento genético por el cual estos diminutos animalitos son capaces de llevar a cabo esta singular proeza de mantenerse vivas eternamente. Pero el secreto de su inmortalidad aún sigue siendo un velado misterio. Y mientras la invasión continua, yo me pregunto: ¿Llegarán a descubrirlo algún día? ¿Será quizás el elixir de la eterna juventud?…
Fuentes: ABC.es / José Manuel Nieves / 29-01-09 / NuestroMar/ 04-02-09
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11 comentarios en la entrada “Turritopsis Nutricula – La Invasión de las Medusas Inmortales”
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Que cosa mas curiosa Carlos. Pues no conocía yo esta especie de medusa, que no me había enterado de la noticia, vamos.
Quién sabe, como dices podría ser posible que esconda el secreto de la juventud, a ver si llegan a descubrir ese procedimiento genético y mientras tanto pues tendremos que tener precaución en el mar.
Muchas gracias por hacer referencia a mi post y un abrazo.
Pues ya son raras las medusas estas. No sé a qué ritmo se reproducirán, supongo que algo lento, porque de lo contrario, estaríamos infestados de ellas ¿no?
Lo que no sé, es si se podrá extraer el secreto de su recuperación con vistas a la aplicación en humanos.
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Hola: Desde hace años sabemos que las células tumorales cancerosas son inmortales, si no se las deja sin nutrición y se les facilita la eliminación de susdetritus metabólicos; también sabemos de la medusa inmortal Torritopsis nutrica que, además es capaza de rejuvenecr indefinidamente. Es decir que la inmortalidad existe. Por ello se me ocurre pensar que es posible que el ser humano también haya sido inmortal en otros tiempos y que por alguna causa desconocida hasta ahora (¿la podemos llamar “pecado original”?) cambió sus capacidades naturales de origen, entre ellas la de ser inmortal. Partiendo de este supuesto lógico y siguiendo con el sentido común de que el mundo solo lo pudo poner en marcha una fuerza sobrenatural -muy superior a la natural-, cabe pensar que la creencia en un SuperSer interesado, no solo en devolver a los hombres y mujeres sus capacidades perdidas, sino además situarles en una categoría mayor -la divina, la de hijos de Dios-, no es nada descabellada. De ahí que los seguidores de Jesucristo, los cristianos, nos hayamos subido al carro más avanzado de nuestra salvación: Creemos que la 2ª Persona de la Stma. Trinidad, el Verbo, se encarnó -tomó cuerpo con carne humana- para arreglar y mejorar el desperfecto que ocurrió con el pecado original. Es una opinión, pero una opinión y creencia maravillosa, que me hace muy feliz. ¡Espero en el Señor Jesús! Un saludo cordial.
???
Jajaja, me mondo.
Me alegro mucho que tus creencias te hagan tan feliz José Miguel, en serio. Pero las de un ateo por convicción como yo -aunque desgraciadamente católico por obligada imposición, no por elección-, no se fundamentan en absoluto en el Creacionismo.
Saludos!
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wiiii que heromoso animal wiiiii y las celulas del cancer tambn jajja y si bn no c muy bn es posible q haya humanos q posean eso y mas y kisas d ahi vengan muxos mitos como la brujeria los vampiros o incluso los dioses xq xfavor too db haber tenido un origen no es q too c lo inventaron al menos la cuarto part de la mitologia y la fantasia db ser verdad ahora nuestra part es averiguar cual??……jajaja si yac toy lok pero dejenm soñar jajjaja…….